David Comerón, ilustrador de la portada

Elegir un ilustrador o las ilustraciones para la portada y contraportada de una novela es un reto. Tienen que sugerir sin desvelar, guardar relación con el título o la sinopsis, incluso reflejar el tono y el ambiente que el autor ha intentado crear.

David Comerón (davidcomeron.com) acierta con todo lo que yo había deseado: la caja con la foto del legionario entre otras, una ventana a través de la que vemos la ciudad en la que se desarrolla la acción, incluso el humo de un cigarrillo que no aparece en la novela pero sugiere el velo gris que los tonos más cálidos y suaves de la ilustración evitan.

En el caso del retrato del legionario, basado en las fotos del personaje real que utilicé para mi ficción, se cumplen los mismos parámetros: un rostro con carácter que refleja la importancia del protagonista del título y el tono sepia sobre el fondo desvaído de las antiguas imágenes sugiriendo el velado misterio de su destino.

No puedo estar más feliz con el resultado.

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