Premio del concurso literario epistolar de la Biblioteca Pública de La Puebla de Alfindén

El pasado 24 de octubre, Día de las bibliotecas, se falló el concurso literario epistolar de la biblio del pueblo en el que vivo. No hay mayor satisfacción que ver el texto que presenté, un homenaje a tres escritoras aragonesas a las que admiro y quiero, como primer premio del mismo. Además fue un enorme placer ver que el resto de los trabajos premiados en las demás categorías estaban basados en la misma propuesta, celebrar que las voces literarias femeninas están recuperando el lugar que merecen en la literatura. Enhorabuena al resto de los premiados y a todos los que participaron en el concurso.

Esta es mi carta premiada:

Queridas Damas de la Literatura aragonesa actual:

Como bien sabéis, se acerca el día en que honramos a tres de los más grandes hitos literarios, Cervantes, Shakespeare y el menos nombrado Garcilaso de la Vega. Por ello fue declarado por la UNESCO día mundial del libro. Además, en Aragón y Cataluña, el 23 de abril se celebra también el día del patrón de ambas comunidades. Esta feliz coincidencia nos invita a aprovechar el día primaveral, aquí festivo, para pasear entre libros y flores, ojear, comprar, regalar y leer clásicos y novedades, ediciones viejas o recién editadas, libros humildes y asequibles o lujosos y carísimos. Cada cual, según sus posibilidades, todos los que nos acercamos a las plazas y paseos donde se exponen, acabamos adquiriendo algún ejemplar.

Quiero también nombrar a editoriales y librerías, por el esfuerzo que realizan para sacar sus despachos y establecimientos a las calles, arriesgándose a que esta primavera juguetona eche al traste un día hermoso de reencuentros y ventas que supone un buen empujón en sus economías. También a organismos oficiales y bibliotecas que celebran este día con actividades especiales para acercar a autores y libros al público.

Esta carta, sin embargo, es un agradecimiento, representado en vosotras, a todos aquellos que estáis este día en los puestos y casetas que los paseantes visitamos buscando una firma, un minuto de charla o una sonrisa de reconocimiento, porque sabréis que no es la primera vez que os buscamos, o que no será la última. A quienes, como en su día Cervantes, Shakespeare y Garcilaso, habéis dedicado de nuevo vuestro tiempo a llenar páginas blancas de cuentos, poemas, historias, recuerdos, fantasías o ensayos. Sois autores —y, cada vez más, autoras— que dedicáis vuestro tiempo a esta pasión de transmitir y comunicar sabiduría y emociones.

Desde hace unos años, vosotras sois tres de esas autoras buscadas por muchos de nosotros entre quienes firman sus libros en una u otra ciudad o pueblo de nuestra geografía. Es a vosotras, queridas Damas de nuestra Literatura actual, a quienes invoco para que representéis a todos los escritores en este día: Ana Alcolea, Patricia Esteban Erlés e Irene Vallejo. Irene, Patricia y Ana, Patricia, Ana e Irene, no importa el orden. Tres grandes de la literatura aragonesa actual que han sabido hacerse un hueco en un mundo en el que la mujer no estaba representada, salvo excepciones, como merecía.

Mis queridas autoras, con las que disfruto tanto. No solo leyendo vuestras obras magníficas, relatos inverosímiles y cuentos maravillosos, sino tratándoos con una cercanía que ofrecéis con una generosidad sin límites. Domináis el arte de la escritura, pero también el de la entrega, la enseñanza, la confianza. No os he visto jamás distantes, elevadas por encima del resto de los mortales, aunque vuestro éxito podría haberlo propiciado. Seguís siendo vecinas, maestras, viajeras, mujeres que igual contáis vuestros lejanos mundos imaginarios como nos habláis del mercado de vuestro barrio. Seguís siendo compañeras, amigas, colegas. Cuánto me gusta ver cómo os apoyáis, defendéis y aplaudís unas a otras, con la cordura de entender que no sois competidoras ni enemigas, sino que juntas, como embajadoras de nuestro pequeño mundo, engrandecéis el reconocimiento que no ha tardado, por suerte muy merecida, en llegaros a las tres.

Esta carta, queridas Damas de la Literatura Actual de Aragón, es un agradecimiento por ser como sois, por escribir como escribís, porque con vuestro ejemplo nos hacéis mejores, más libres y solidarias. También es un agradecimiento muy especial por mostrar que la mujer en la literatura tiene, no un hueco, sino un lugar principal que siempre debería haber ocupado.

Gracias, Irene, por tu sabiduría, por hacernos amar la historia clásica y el conocimiento, por llenar nuestros juncos de infinito. Gracias, Ana, por hacer que niños y mayores viajemos contigo por el mundo y por convertir lo cotidiano en magia. Gracias, Patricia, por enseñarnos a encontrar la luz en lo más oscuro, por no temer al miedo, por amar a los monstruos y a todo lo verde del mundo. Gracias, por ser, con mayúsculas, Mujeres en la Literatura.

Feliz día del libro, Damas maravillosas, amigas queridas.

Una lectora cualquiera

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